El contenido de esta sección se ha desarrollado en colaboración con Teach Us Consent, una organización dedicada a educar sobre el consentimiento.
Ten a un amigo al corriente
Asegúrate de que alguien sepa adónde vas y cuándo. Plantéate compartir tu ubicación con un amigo o familiar durante un tiempo limitado; si no, avísales si cambias de lugar y cuando hayas llegado bien a casa.
Queda en un espacio público
Cuando quedes con alguien por primera vez fuera de la aplicación, es buena idea quedar en un espacio público. Una cafetería, un parque, un bar, un restaurante… cualquier sitio con gente alrededor y buena visibilidad. Quedar con alguien por primera vez en su casa, o incluso en la tuya, conlleva demasiado riesgo si aún no conoces bien a esa persona.
Tú tienes la última palabra
A veces tenéis química chateando en la aplicación, pero cuando os veis en persona, simplemente no hay chispa. O te lo estás pasando muy bien, pero aún no te sientes a gusto con la idea de irte a su casa.
Quizás habéis quedado, pero hay algo en la interacción que no te termina de convencer y todavía no sabes exactamente qué es.
Aunque se haya planeado una cita con varios planes, tienes derecho a marcharte. A fin de cuentas, no le debes a nadie una cita completa si no te apetece y, de todos modos, si esa persona no respeta tus límites o cómo te sientes, probablemente no sea alguien con quien quieras seguir viéndote.
Y lo más importante: cuando tu instinto te diga que salgas de ahí, hazle caso. Sobre todo si alguien te está presionando para que vayas a algún sitio que no se había acordado o para que vayas a su casa.
Anticonceptivos
Más información en el artículo de Teach us Consent Hablemos de protección (sin estropear el momento).
En materia de anticonceptivos, no hay una solución única para todo el mundo, por lo que lo mejor es hablar con tu médico de cabecera o con una enfermera especializada en salud sexual sobre qué es lo más adecuado para ti. Como resumen:
- Condones (externos e internos): Eficaces en un 98 % (cuando se utilizan correctamente) tanto contra el embarazo como contra la mayoría de las ETS. Los condones externos se colocan sobre el pene; los internos, dentro de la vagina o el ano.
- La píldora anticonceptiva: Si se toma a diario, tiene una eficacia del 99 % para prevenir el embarazo, pero no protege contra las ETS.
- Implantes y DIU (opciones de acción prolongada): Los inserta un médico en el cuerpo y pueden prevenir el embarazo de 3 a 10 años, con una eficacia superior al 99 %.
- Parches e inyecciones: Opciones hormonales que deben renovarse periódicamente y tienen una eficacia del 91 al 99 %.
- Anticonceptivo de emergencia (la píldora del día después): No se recomienda su uso frecuente. Puede prevenir el embarazo si se toma poco después de haber mantenido relaciones sexuales sin protección, y es más eficaz en determinados momentos del ciclo. Consulta con un profesional sanitario sobre el uso de esta píldora y presta atención a los síntomas de embarazo después de tomarla.
Si la persona con la que estás se niega a usar anticonceptivos, o intenta hacerte sentir culpable o presionarte para que no los uses (por ejemplo, diciendo: "no es para tanto", "no se disfruta igual" o "no pasa nada, estoy tomando la píldora"), recuerda siempre que tienes derecho a protegerte. Tu salud y tu seguridad no son negociables, y nunca deben ser objeto de debate.
Es importante recordar que los métodos anticonceptivos como el DIU, la píldora, el implante, el parche y las inyecciones no protegen contra las ETS. Por eso, cuando empiezas a tener relaciones íntimas con alguien, se recomienda usar preservativos y otro método anticonceptivo al mismo tiempo antes de haber tenido la conversación sobre exclusividad. E incluso si tienes una relación exclusiva, siempre tienes derecho a decir que quieres usar protección.
Infecciones de transmisión sexual
Las revisiones periódicas de salud sexual son una parte importante para mantenerte a ti y a las personas con las que estás a salvo e informados. Se recomienda hacerse un examen de salud sexual cada 3 a 6 meses, o una semana después de haber mantenido relaciones sexuales sin preservativo.
Decirle a alguien que tienes una infección de transmisión sexual incurable y recurrente es difícil. Aunque no le debes a nadie toda la historia y tienes derecho a establecer límites sobre cuánta información revelas, hay situaciones en las que ser honesto puede ayudar a la otra persona a tomar una decisión informada sobre si mantener relaciones sexuales contigo y, en caso afirmativo, de qué tipo.
Es recomendable hablar con tu médico de cabecera o con un profesional de la salud sexual para que te aconseje sobre cómo abordar esta conversación y qué información debes compartir.