El contenido de esta sección se ha desarrollado en colaboración con Teach Us Consent, una organización dedicada a educar sobre el consentimiento.
Consentimiento verbal
Al conocer a alguien, la comunicación activa es la mejor manera de construir confianza y comprensión, especialmente en el plano íntimo; es mejor no dar nada por sentado. En lugar de eso, utiliza un lenguaje claro y pregunta directamente.
A medida que vamos conociendo mejor a alguien, vamos aprendiendo cuál es su estilo de comunicación, su nivel de comodidad y sus gestos o señales. No todo el mundo se comunica o expresa su consentimiento de la misma forma: esto suele variar de una persona a otra.
Por eso, es una buena idea pedir y buscar explícitamente el consentimiento verbal desde el principio y con frecuencia. Decir cosas como:
- "¿Puedo besarte?"
- "¿Te parece bien si te toco aquí?"
- "¿Qué te haría sentir bien en este momento?"
El consentimiento verbal no consiste ni en repetir la misma pregunta, ni en una única pregunta puntual. El consentimiento verbal genuino es mutuo y receptivo. Se basa en la conexión y el cuidado: preguntar a la otra persona cómo se siente demuestra que te importa y que quieres asegurarte de que está disfrutando de lo que está sucediendo.
Consentimiento no verbal
No todo el consentimiento es verbal, sino que a veces se demuestra con gestos. El consentimiento no verbal consiste en estar presente, prestar atención e interpretar las señales de la otra persona.
Cuando una persona se siente a gusto, entusiasmada y participativa, puede inclinarse hacia ti, establecer contacto visual, imitar tus movimientos o corresponderte físicamente.
Aunque estas señales puedan sugerir comodidad, no debes fiarte solo de ellas. Especialmente cuando la relación es nueva, la comunicación verbal sigue siendo la forma más clara y segura de entender cómo se siente alguien.
Si ves que la otra persona parece dudar, se aleja de ti, evita tu contacto físico o tu mirada, esas son señales de que debes hacer una pausa. Prueba a preguntar:
- "¿Te gusta esto? Si quieres, podemos ir más despacio".
- "¿Quieres seguir?"
- "¿Quieres decirme qué te gusta?"
Recuerda: el hecho de que alguien no se aleje activamente ni se mueva físicamente para evitarte no significa automáticamente que te esté dando su consentimiento. La falta de respuesta no equivale a consentimiento. Siempre es mejor preguntar.
Consentimiento afirmativo
El consentimiento afirmativo significa asegurarse de que todas las personas implicadas desean participar activamente.
No se trata de dar por sentado que alguien está de acuerdo con algo solo porque no haya dicho "no", sino de buscar un "sí" claro y entusiasta. Nadie debería tener que adivinar ni suponer nada.
El consentimiento afirmativo puede expresarse mediante palabras, el tono de voz o acciones que denoten interés o entusiasmo, como decir "quiero hacerlo", inclinarse hacia la otra persona, mostrar un lenguaje corporal relajado o responder positivamente al contacto físico o a las sugerencias.
La clave es que estas señales de "sí quiero" o "afirmativas" provengan de todas las personas implicadas.
El consentimiento afirmativo es también un proceso continuo, no una pregunta puntual.
No es consentimiento afirmativo si alguien "acepta" por miedo, presión, coacción o amenaza. Tampoco se trata de consentimiento afirmativo si una persona no se resiste, pero se siente incapaz de decir que no, o si alguien utiliza su posición de poder, confianza o autoridad para obtener consentimiento.