El contenido de esta sección se ha desarrollado en colaboración con Teach Us Consent, una organización que tiene como objetivo educar sobre el consentimiento.
Existen muchos conceptos erróneos en torno al consentimiento: que se trata de un simple "sí" o "no", de un intercambio puntual y vinculante de forma permanente, o de un trámite apresurado en el que solo hay que marcar una casilla. Esto dista mucho de la realidad.
El consentimiento es matizado, complejo e implica conversaciones continuas.
1. Afirmativo y comunicado
El consentimiento no es solo la ausencia de un "no". Es un "sí" claro, entusiasta y genuino.
Todas las personas implicadas deben comprobar de forma activa y continua que sigue existiendo ese consentimiento para seguir adelante.
El "sí" afirmativo puede comunicarse verbalmente o manifestarse a través del lenguaje corporal.
2. Libre y voluntario
El verdadero consentimiento solo puede darse si las personas no se ven presionadas, culpabilizadas, manipuladas ni obligadas de ninguna manera a otorgarlo.
Debe darse sin coacción ni influencia de terceros. El consentimiento solo existe cuando todas las personas implicadas desean de forma genuina y entusiasta participar en la actividad sexual.
3. Continuo y mutuo
El consentimiento puede retirarse en cualquier momento, incluso después de que algo haya comenzado.
Cualquiera puede cambiar de opinión en cualquier momento, incluso si había dicho que sí en un principio. El consentimiento para una actividad sexual pasada no implica que se pueda dar por sentado el consentimiento en el futuro.
4. Acorde con la capacidad
Hay una serie de factores, como la edad, la embriaguez, el estado de conciencia u otras limitaciones, que pueden afectar a la capacidad de una persona para dar su consentimiento. El consentimiento debe provenir de un deseo genuino de participar, no de una obligación o del miedo, y todas las personas implicadas deben sentirse capaces de decir tanto "sí" como "no".
5. Específico e informado
El consentimiento es específico para cada acción, en cada ocasión.
Aceptar una actividad no implica aceptar otras. Decir "sí" a una cosa (como un beso) no significa decir "sí" a otras cosas (como una actividad sexual más intensa), ni tampoco implica que se haya dado el consentimiento automático para todas las actividades que puedan darse a lo largo de toda la noche.
Todas las personas implicadas deben entender a qué están dando su consentimiento.